Este juego fue diseñado y publicado como un contrato por orden de una compañía suiza de seguros. La intención era promover uno de sus productos, Animalia, un seguro para animales de compañia.
Uno de los objetivos, que se fijó desde el comienzo, era que había que crear un "juego real", no un mero anuncio. Así se creó Animalia, un juego para toda la familia, divertido, con un grafismo excelente y reglas sencillas, que justará a jugones y no tan jugones.