Uno de los clásicos juegos ecómicos. Cada jugador invierte estratégicamente en empresas, intentando mantener la mayoría de las acciones. A medida que las empresas crecen también empiezan a absorver a otras dando provechosas bonificaciones a los accionistas de la empresa absorvida, que pueden ser utilizadas para reinvertir en otras empreas. El juego es una carrera para ser el más rico.