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¡Sí, Señor Oscuro!, me arrastro a sus pies, su oscuridad

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Una Reseña de Rigor Mortis: ¡Sí, Señor Oscuro! escrita por Ainadur

Miente, sé rastrero, inculpa a otros, arrástrate ante tu amo mientas asientes todas sus frases con un sonoro: ¡Sí, Señor Oscuro!. Todo lo que haga falta para intentar sobrevivir al estrepitoso fracaso de vuestra misión.

Evitar el terrorífico castigo será tu meta como uno de los lacayos de Rigor Mortis, el Señor Oscuro al que sirves.

Tras la introducción peliculera :), pasamos a explicar un poquito más el juego en si:

- QUÉ CLASE DE JUEGO ES ¡Sí, señor oscuro!

Rigor Mortis: ¡Sí, señor oscuro! es un juego de cartas con un gran factor de interpretación. Un filler con ambientación fantástica, perfecto para gente desenfadada (y para los más tímidos también :D ).

Puede compararse con otros juegos como Érase una vez, o con su clon ¡Sí, padrino oscuro!. De hecho este último es el mismo juego cambiando la ambientación.

- LA PARTIDA

Durante la partida, uno de los jugadores tomará el papel del Señor Oscuro, que recibirá a sus lacayos ante él. Los pobres goblins han vuelto de una misión a la que les envió el señor oscuro, pero el resultado final ha sido un estrepitoso fracaso, y ahora deben enfrentarse a la ira de su amo.

Los demás jugadores toma el papel de uno de esos desafortunados lacayos y deberán intentar que el castigo por el fallo de la misión no recaiga en ellos. ¿Cómo?

Pues aquí entran en juego las cartas. Cada uno de los jugadores recibe un número de cartas en las que se encuentran las cartas de acción, que se usarán para echarle la culpa a otros o para impedir que le "pasen el marrón" al jugador, así como las cartas de excusa, que muestran un objeto o personaje que deberá ser involucrado en la historia que se está contando.

Poco a poco los jugadores irán enrevesando la historia y llegarán a excusas poco creibles, o incluso agotarán sus cartas para inculpar a otros jugadores. En esos momentos el jugador que interpreta a Rigor Mortis deberá lanzar al jugador que está narrando la historia una de sus temibles Miradas Fulminantes.

Cuando un jugador acumula tres miradas fulminantes se termina el juego, y su lacayo será castigado con terribles sufrimientos por el señor oscuro.

- CON EJEMPLOS SE ENTIENDE LA GENTE

Quizá pueda ser un poco difícil ver cómo se desarrolla una partida hasta que no la juegas, pero

intentaremos plasmar el comienzo de una aquí:

Rigor Mortis (RM): ¿Quién de todos vosotros aquí presentes puede explicarme por qué la joven virgen que está secuestrada en la torre ... ¡¡ ya no es virgen !! ?. A ver ¡tú!, no estabas tú encargado de vigilar la entrada de la torre.

Lacayo 1: ¡Sí, señor oscuro!, así es, pero déjeme explicarle a su magnificiencia que la culpa no fué mía. <el jugador juega una carta para culpar a otro jugador> + <una carta con el dibujo de un frasco de veneno> -> Señor, pregúentele a él. Fué él el que me entregó una copa de vino cuando caí en un oscuro sueño que seguro fué a causa del veneno que llevaba la copa.

RM: Ah, ¿si?. Así que resulta que vas envenenando a tus compañeros. ¡¡ Cuéntame ahora mismo qué tramabas !!

Lacayo 2: Su malignidad, por favor, espere a oir mi historia. Debe saber que todo lo hice por lealtada a usted. <juega una carta de inculpar a otro> + <una carta con el dibujo de un Señor oscuro> -> Sepa vuestra magnificiencia oscura, que los demás servidores están trabajando para otro Señor oscuro, y querían ...

RM: ¡¡ Otro señor oscuro !! ¡¡¡Estúpido!!! Sólo hay un señor oscuro, y ese soy yo. <Mientra lanza una carta de mirada fulminante al jugador 2>

RM: Que alguien de una vez me cuente que pasó, ¡y sin rodeos!...

- OPINIÓN PERSONAL

Rigor Mortis: ¡Sí, señor oscuro! es un juego desternillante si se encuentra un grupo apropiado. Rápido y dinámico que sabe sacar las historias mas alocadas de las mentes de los que lo juegan. Aún así hay que entender que el juego explota su máximo potencial si a los jugadores les gusta la ambientación y si se acaban involucrando en la partida.

De hecho, existe un clon del juego: ¡Sí, padrino oscuro! que cambia la ambientación, para aquellos jugadores que prefieran representar a mafiosos en lugar de a unos arrastrados goblins.

Aunque creo que es muy jugable por todo tipo de personas, si que pienso que el jugador que dirige la partida como Rigor Mortis tiene un poco más de responsabilidad. Debe saber equilibrar el tiempo que habla la gente e intentar no ser parcial al entregar las Miradas Fulminantes. Hay que tener en cuenta que en este juego Rigor Mortis tiene control total sobre la partida, y puede interrumpir y hacer hablar a quién él desee, y lo más importante, él es quien decide el criterio (que puede no ser compartido en absoluto por los jugadores :D ) de cuándo se entregan las Miradas Fulminantes y por tanto decide quién gana y quién pierde. Un gran poder conlleva una gran responsabilidad ;)

Había jugado ya bastantes partidas a este juego, y gracias a este regalo (http://www.mesadejuegos.es/noticia/feliz-ano-2012) me he animado a realizar una reseña. Y como resumen diré que en TODAS las partidas que he jugado me he reído a carcajadas. Eso supongo que es una nota positiva ;)

- Lo bueno: Filler rápido. Capaz de despertar enormes carcajadas en las partidas. Es un juego de interpretación, por lo que la gente pude ser algo reticente, pero su ambiente desenfadao enseguida involucra a todos.

- Lo malo: Hace falta un nivel de implicación alto durante el juego por parte de todos los jugadores. Las partidas pueden descontrolarse si el jugador que lleva a Rigor Mortis no ata a los siervos de cerca :). Al ser un juego interpretativo suele encontrarse con negativas de gente algo más tímida al principio.

Rigor Mortis: ¡Sí, Señor Oscuro!

¡Miente! ¡Échale la culpa a los demás!
¡Sálvate de la Ira del Genio del Mal!

Tus amigos y tú habéis vuelto una vez más a la temida Torre de la Hechicería Oscura, después de fracasar por enésima vez en vuestra misión. A su Excelencia no le va a hacer gracia y os va a preguntar por las razones de vuestro fracaso. El simple hecho de pensar en el interrogatorio te deja sin respiración. El pánico se adueña de ti. ¿Qué puedes hacer para salvar tu sucio pellejo? ¿Podrías decirle que el culpable no eres tú, sino uno de tus ineptos compañeros?

5.75
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